FRASES CELEBRES

domingo, 12 de junio de 2011

SAN JUAN DE DIOS

San Juan de Dios

¿POR QUÉ  NUESTRO HOSPITAL SE LLAMA SAN JUAN DE DIOS?
                           Colaboración del Dr. Ricardo Chévez       12/06/11



“Si tienes mucho da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón”
                                                                                                              Proverbio Árabe.



San Juan de Dios, Confesor,  fundador de la Orden de los Hermanos Hospitalarios.
Nació el admirable varón en la Villa de Monte Mayor  en el reino de Portugal, en 1495.

Montemor-o-Novo
Beatificado en 1630 por  Urbano VIII   y canonizado en 1690 por Alejandro VIII. 

Fue declarado por León XIII “Celestial Patrono de todos los Hospitales y enfermos”.  Su fiesta es el 8 de marzo con misa propia.

Procedía de un hogar de padres virtuosos y pobres.  
En su mocedad, acaba mudándose de pastor a soldado y de soldado a pastor, sin hallar reposo en ningún ejercicio.

Púsose después a vender libros y estampas y,  en traje de mercader,  se hizo predicador apostólico, porque repartiendo estampas a los niños les enseñaba doctrina  y a  los  mayores exhortaba a huír de las culpas reduciendo  muchos pecadores a penitencia.


Montemor o velho
A los doce años salió en pos de un santo sacerdote que lo había hospedado  en su casa, ingresando, a los catorce, al sevicio de un acaudalado propietario, en cuya hacienda desempeñó el humilde oficio de pastor.  Allí aprendió algunas letras y recibió su Primera Comunión.

Es el heróico Vicente de Paúl español, no inferior al apóstol de la caridad francés.
Sus vidas guardan un gran paralelismo.

Hospital e Iglesia San Juan de Dios, Granada, España

Al cabo de algunos años sentó plaza en el ejército de Carlos V  y,  con la vida de la milicia,  se relajó mucho su fervor.     Por un descuido en el deber fue expulsado del ejército, después de haber estado a punto de que le ahorcaran.

Tiempo después, en la Coruña, al averiguar que su madre había muerto de pena, poco después de que él la había dejado,  y de que su padre había acabado santamente sus días en un convento,  le afectaron ambos sucesos de tal modo que puede contarse esta  época como el principio de su conversión.

A escasos kilómetros de Sevilla y en el municipio de Bormujos, se encuentra este hospital. La dirección es Avenida de San de Juan de Dios, sin número.

Hizo confesión general de sus pecados, se arrepintió de haber abandonado a sus padres y determinó pasar al Africa en busca del martitio.
Estuvo algún tiempo en Centa, hasta que, desengañado por su confesor , que le afirmaba  que no eran sino ilusiones aquellos deseos de martirio, resolvió volver a España.
Llegado a Gibraltar, se dedicó a la venta de estampas, rosarios, libros, etc., para ganarse el sustento.
San Juan de Dios


Yendo un día a un lugar vecino se le apareció Jesucristo en la forma de un hermoso niño, que caminaba con los piés descalzos.
Juan carga al niño sobre sus espaldas y prosigue su camino.




Junto a una fuente donde se detiene para descansar  y beber, el Niño se transfigura y, mostrándole una granada abierta con una cruz en el centro, le dice: 

“Juan de Dios, Granada será tu cruz”.




Comprendió Juan el aviso del cielo y se encaminó en seguida hacia la histórica ciudad.

Ya en Granada, empieza sus públicas obras de caridad. 
Era en septiembre de 1536 y tenía la edad de 41 años.   
Oía a menudo los sermones del gran apóstol de Andalucía Juan de Avila, y movido por su apostólica palabra, salió una vez del templo encendido del fuego del divino amor y gritando con todas sus  fuerzas:”¡Señor, misericordia!”. 
La gente se alborotó y le trataron y le apalearon como a un loco.

Granada, España

Claustro del Hospital S.Juan de Dios, Granada.
El Beato Juan de Ávila, convertido después en su guía espiritual,  le mandó que cesase en aquel género de mortificación, y le impuso emprender una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en Extremadura España, haciendo la promesa, delante de la imagen de María, de dedicarse al cuidado de los enfermos, para lo cual reunió limosnas, llegando a construír un amplio y bien dispuesto hospital en Granada, echando de este modo los fundamentos de la nueva Orden.

 Allí recogía a todos los enfermos abandonados y a todos los pobres que encontraba por la calle.

Según las indigencia de cada enfermo, les atendía convenientemente, los lavaba, les daba de comer y beber, les procuraba medicamentos, atendendiéndoles con gran solicitud en las necesidades del alma y del cuerpo.


Apenas llegaban al hospital, salía a recibirlos con todo cariño y,  después de abrazarlos,  les lavaba los pies y les servía como si fuesen ilustres personajes. 
A los más sucios y repugnantes, cuya sola vista horrorizaba, los colocaba aparte para cuidarlos con mayor esmero. 
 
En ellos parecíale contemplar al propio Jesucristo.


En 1630, procedentes de México arribaron a la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, hermanos hospitalarios de la Orden San Juan de Dios, bajo la dirección del Padre Fray Carlos Cívico de la Cerda, así como otros religiosos, su objetivo fue el de presentar la solicitud de administrar el hospital de la ciudad.

Se dice que un día recogió en la calle a un enfermo moribundo y lo llevó al hospital y,  al lavarle los pies,  según acostumbraba,  advitió que los tenía taladrados a modo de un crucifijo; levantó  los ojos para mirarle el rostro y conoció que era el mismo Jesús el cual le dijo: 
“Juan, todo lo que haces con mis pobres lo recibo Yo como si lo hicieras a mí mismo; sus llagas son las mías y lavas mis pies siempre que lavas los suyos”

Antiguo Hospital S.Juan de Dios de Santiago de Chile,ya desaparecido
.
 La arquitectura de estos dos antiguos hospitales es similar a la que poseía el antiguo Hospital San Juan de Dios de San Miguel, también desaparecido.(Nota de la Redacción).

En el mismo hospital sucedió el prodigio de que, habiéndose producido un  incendio, San Juan de Dios se lanzó por entre las llamas y salvó a sus enfermos uno a uno.
Acercábase , entretanto, su hora postrea y la de recibir la recompensa del Señor por sus inmensos trabajos. 
Recibió, con su acostumbrado fervor, los Santos Sacramento y bendijo por última vez a sus hijos espirituales y a sus pobres.

 
Falleció de rodillas con el crucifijo en las manos, creyendo todos los que le veían, que estaba en éxtasis.  
Aún cadáver, parecía seguir rezado a Dios.


Hacia él había volado ya su alma: había  ya dejado de latir aquél gran corazón. 
 Al fallecer contaba con 55 años.


Catedral de San Miguel(vista posterior) y Volcán Chaparrastique, El Salvador.
Ante su lecho de muerte desfiló Granada entera, desde el Virrey y el Arzobispo hasta los gitanos y moriscos del Sacromonte y del Albaicín,  con la convicción profunda de estar venerando a un santo.
Juan de Dios le había impuesto por nombre el Beato Juan de Avila, al vestirle el sencillo hábito de su nueva Orden Religiosa, queriendo talvéz hacerse eco de la designación con que un día le lanzó al apostolado Jesús Niño.

Centro Histórico de San Miguel de la Frontera, El Salvador.  Se observan: la Catedral, la Alcadía y el Teatro Nacional(margen derecha)

Interior de la Catedral migueleña, con la imagen de la Virgen de La Paz, Patrona de Sn.Miguel y de El Salvador.


Juan de Dios le había impuesto por nombre el Beato Juan de Avila, al vestirle el sencillo hábito de su nueva Orden Religiosa, queriendo talvéz hacerse eco de la designación con que un día le lanzó al apostolado Jesús Niño.
Como aparece descrito en su biografía, fue fundador de la Orden Hospitalaria, que lleva su nombre, en el año de 1539 (S.XVI).

Colombia


Guadalajara, México


























Existe en 51 países de los 5 continentes, tiene 1332 hermanos y dispone de más de 40.000 colaboradores, entre colaboradores y voluntarfios.  
Recibe colaboración de más de 300.000 benefactores y donantes. 
Los pacientes son atendidos indistintamente de su credo religioso y de su ideología política.

De nuestro antiguo "Hospital San Juan de Dios de San Miguel", tan solo queda, como un imperecedero recuerdo,  su capilla:    "La Capilla de la Medalla Milagrosa", de la cual, a continuación, presentamos dos fotografías; una toma exterior y otra interior.    Luego dos fotografías más del actual hospital migueleño. 

Capilla de La Medalla Milagrosa

Interior Capilla Medalla Milagrosa

Entrada del actual Hospital San Juan de Dios de San Miguel

Maqueta del Hospital San Juan de Dios de San Miguel, ya construído y funcionando.


 Personalidad y  obra de San Juan de Dios
  • Ser sensible, humano-cristiano y social.
  • Sale al encuentro de los necesitados y los acoge sin poner condiciones para su asistencia. Todo necesitado tiene derecho a ser atendido.
  • Desarrolla métodos de atención pioneros en su época. Atención integral de la persona necesitada, respetando su dignidad y defendiendo sus derechos.
  • Solicita recursos a toda la sociedad: “hermanos, haceos bien a vosotros mismos, queda claro?”, era su grito y su lema.
  • Reúne a un grupo de personas que darán continuidad a su obra (los Hermanos de Juan de Dios).
He aquí por qué el nuestro también se llama Hospital San Juan de Dios de San Miguel.

Fuentes:
 Guthrid, Douglas,  “Historia de la Medicina”

Paula Morell, Francisco, “Flus Sanctorum de la Familia Cristiana”
 










































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